Una experiencia curiosa
Los amigos del trabajo me han pedido ir con ellos a una sidrería. Llevan planeando esto un mes o más y como soy musulmana me pareció raro al principio;es como estar en la boca del pecado y por otro lado me sentí que no pinto nada en una sidrería.Se puede considerar algo en contra de los principios de un musulmán al verlo sólo en la parte que tiene que ver con la sidra y el ambiente, además yo nunca habia probado el alcohol, asi que sino voy a beber para que voy. Al final me quedé en duda ,ellos querían que yo fuera ,me animaron diciendo :"vas a ver algo diferente ,tú no vas a beber pero vas a vivir el ambiente que es lo mejor de la sidrería". Me convencieron .Quedamos a las siete y media y una vez dentro noté que el sitio era muy amplio;era un comedor muy grande con unas mesas para diez o más personas ,tiene un estilo tradicional pero agradable. Al rato nos sirvieron tortilla de bacalao muy rica .Fuimos a otro sitio,en la puerta sientes humedad y un olor diferente al sitio donde habiamos estado .Dentro había gente y yo como todo era nuevo para mí estaba explorando ,la cantidad de barriles gigantes de diez ,quince y once mil litros y la forma tan bonita que sale el chorro de sidra .Me impresionó ésto y fui repitiendo, llenando mi vaso y dando cada vez a uno de mi grupo .Creo que el chico responsable de abrir el grifo de sidra se dio cuenta que yo no bebo ,sólo disfrutaba de la escena.Y era verdad ,me gustan las cosas bonitas y artísticas y lo veía así como arte ;todo el sitio era como una escena viva; el suelo mojado,la humedad ,ese olor mezclado con muchos recuerdos de miles de personas que han pasado por ahí y las salpicaduras del chorro de sidra al romper en el vaso bajo las miradas de los presentes quienes estaban esperando en cola.Volvimos dentro otra vez para terminar la cena ;chuletas y algo más que no me acuerdo qué era, y luego postre nueces y membrillo. Me gustó mucho la experiencia. Mis amigos tenían razón cuando me dijeron que iba a ser algo diferente.
